La pobreza creció a 32,3% en el primer semestre, según el Indec

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La pobreza alcanzó al 32,3% de la población argentina durante el primer semestre de 2026, según el informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato representa un incremento respecto del 28,2% registrado en el segundo semestre de 2025 y marca un retroceso en la tendencia descendente que se había observado durante el año pasado.

De acuerdo con las estimaciones oficiales, el aumento equivale a la incorporación de aproximadamente dos millones de personas al universo de quienes no logran reunir ingresos suficientes para cubrir el costo de la canasta básica total. De esta manera, el número de personas en situación de pobreza se ubicó en torno de los 15 millones en el conjunto de los aglomerados urbanos relevados por el organismo.

La medición del Indec también reflejó un agravamiento de la indigencia, que comprende a quienes no alcanzan a cubrir siquiera las necesidades alimentarias básicas. El indicador se incrementó durante el período analizado, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo, la suba de los precios de los alimentos y el encarecimiento de las canastas utilizadas para establecer las líneas de pobreza e indigencia.

El resultado oficial se conoció después de varios meses de señales que anticipaban un deterioro de los ingresos de los hogares. Durante el primer semestre, la canasta básica total aumentó alrededor de un 17%, ligeramente por encima de la inflación acumulada, mientras que la canasta básica alimentaria también registró una variación superior al aumento general de los precios.

El dato contrasta con la evolución de 2024 y 2025. Luego del máximo de 52,9% alcanzado en el primer semestre de 2024, la pobreza había descendido al 38,1% en la segunda mitad de ese año y continuó bajando durante 2025, hasta llegar al 28,2%. El nuevo informe, sin embargo, muestra que esa mejora se interrumpió en los primeros seis meses de 2026.

La suba de la pobreza constituye un desafío para el Gobierno, que había destacado la reducción del indicador como uno de los principales resultados de su programa económico. El deterioro registrado por el Indec vuelve a colocar en el centro del debate la evolución de los salarios, el empleo y la capacidad de las familias para afrontar el costo de vida.

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