Argentina goleó a Bolivia y comenzó a delinear una nueva etapa sin Messi con varias señales alentadoras
La selección argentina comenzó a transitar la etapa posterior a Lionel Messi con una contundente victoria por 4-0 ante Bolivia, en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. El resultado le permitió al equipo dirigido por Lionel Scaloni sostener una de sus principales características de los últimos años: competir, imponerse y ganar, incluso en un contexto marcado por la renovación.
El encuentro dejó señales positivas tanto en los futbolistas históricos como en los jugadores que buscan consolidarse dentro del plantel. Nicolás Paz fue una de las figuras más destacadas por su participación en el juego y su capacidad para asumir responsabilidades ofensivas. Lautaro Martínez, Cristian Romero y José Manuel López también marcaron para completar una goleada que reflejó la superioridad argentina durante buena parte del partido.
La ausencia de Messi comenzó a modificar el funcionamiento del equipo. Aunque el capitán todavía tendrá un último partido con la camiseta argentina, la selección ya dio los primeros pasos para construir una identidad que no dependa exclusivamente de su presencia. La conducción, la creatividad y el desequilibrio que durante años estuvieron concentrados en el rosarino deberán distribuirse entre varios futbolistas.
En ese proceso, Julián Álvarez y Lautaro Martínez aparecen como dos de las principales referencias del ataque. Sin Messi en el campo, ambos cuentan con mayor margen para compartir la ofensiva y asumir un protagonismo más amplio. La goleada ante Bolivia ofreció una primera aproximación a esa nueva estructura, aunque todavía quedan aspectos por ajustar y distintas alternativas por evaluar.
La renovación también se reflejó en los estrenos y en la cantidad de variantes utilizadas durante el segundo tiempo. Scaloni aprovechó el amistoso para observar a nuevos nombres y ampliar la competencia interna en puestos clave. La intención es mantener la base que llevó a la Argentina a los primeros planos, pero incorporar futbolistas capaces de sostener el nivel en el próximo ciclo.
El triunfo llegó después de una etapa extraordinaria, en la que la selección conquistó títulos y alcanzó otra final mundialista. Por eso, el desafío no consiste únicamente en reemplazar a Messi, sino en repartir entre varios jugadores todo lo que aportaba dentro y fuera de la cancha. El liderazgo, la experiencia y la capacidad para resolver partidos deberán encontrar nuevas figuras.
La despedida de Messi se producirá el 6 de octubre, cuando la Argentina enfrente a Benín en el estadio Monumental. Antes, el equipo jugará ante Burkina Faso, en otra oportunidad para que Scaloni continúe probando alternativas. Mientras el máximo referente de la historia del seleccionado prepara su adiós, la goleada ante Bolivia funcionó como el primer indicio concreto de una Argentina que empieza a mirar hacia adelante.
