Luis Caputo anunció que usará $2 billones de ANSES para impulsar los créditos hipotecarios
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles un nuevo programa para impulsar el mercado de créditos hipotecarios mediante el uso de 2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, conocido como “la plata de los jubilados”. El esquema apunta a ofrecer a los bancos financiamiento de mayor plazo, de entre uno y cinco años, a través de plazos fijos en pesos ajustados por UVA, con el objetivo de dar previsibilidad a las entidades y permitirles ampliar y abaratar la oferta de préstamos para la vivienda. Según el funcionario, la medida busca reactivar el crédito hipotecario de largo plazo y facilitar el acceso a la primera vivienda para miles de familias.
De acuerdo con los lineamientos presentados, el FGS colocará depósitos a plazo fijo en bancos mediante licitaciones públicas, con dos tramos principales: a un año y a cinco años. En ambos casos, se exigirán tasas mínimas expresadas como UVA más un porcentaje adicional: para el plazo de un año, la tasa requerida será de UVA + 2,5% anual, mientras que para los depósitos a cinco años será de UVA + 4,5% anual. Estas tasas son el piso de rentabilidad que debe obtener el fondo previsional; a partir de allí, las entidades financieras podrán mejorar sus ofertas para captar una mayor porción de los recursos disponibles dentro del programa.
A cambio de acceder a este fondeo de largo plazo, los bancos deberán comprometerse a ofrecer créditos hipotecarios bajo determinadas condiciones. El Ministerio de Economía fijó como techo para los préstamos una tasa equivalente a UVA + 7,5% anual, por lo que las entidades no podrán cobrar por encima de ese nivel, aunque sí podrán competir hacia abajo con tasas más bajas para atraer clientes. Los préstamos estarán orientados especialmente a la adquisición de primera vivienda y se estima que el monto máximo por crédito será del orden de las 150.000 UVA, con plazos de devolución que, en la práctica, se ubicarán mayormente en torno a los 20 o 25 años.
Caputo detalló además que, según los cálculos oficiales, el tamaño del programa permitiría otorgar alrededor de 17.000 a 18.000 créditos hipotecarios, tomando como referencia un monto promedio cercano a los 80.000 dólares por préstamo. Para un crédito tipo de ese tamaño, con un plazo de 25 años, el Gobierno estima que la cuota inicial rondaría los 865.000, y que las familias interesadas deberían demostrar ingresos mensuales del orden de 3,5 millones para calificar. La línea se presenta así como una opción para sectores formales de clase media que hoy enfrentan serias dificultades para acceder a financiamiento hipotecario tradicional.
El programa se implementará a través de licitaciones periódicas por tramos de fondos, en las que los bancos competirán por captar los depósitos del FGS ofreciendo mejores condiciones de tasa dentro de los límites fijados. La intención oficial es comenzar con una primera licitación en el corto plazo y, a partir de allí, sostener un flujo de fondeo que permita estabilizar el mercado de crédito hipotecario en UVA, reduciendo el descalce entre los depósitos de corto plazo y los préstamos de largo plazo. Desde el Gobierno señalan que, además de ampliar el acceso a la vivienda, la iniciativa apunta a dinamizar la construcción y sectores asociados, al tiempo que intenta resguardar la rentabilidad del fondo previsional mediante retornos mínimos garantizados.
