El riesgo país superó los 700 puntos básicos tras otra fuerte caída de los bonos argentinos

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Los bonos soberanos argentinos volvieron a experimentar una jornada negativa, profundizando la tendencia descendente que mantienen desde hace casi tres meses. La presión vendedora se hizo sentir desde el inicio de las operaciones y, aunque se moderó después del mediodía, no fue suficiente para revertir las pérdidas.

Los principales títulos de deuda cayeron entre 0,5% y 1,5%, mientras que el riesgo país aumentó 27 puntos básicos, equivalente a una suba del 4,2%, situándose en 675 unidades. De este modo, el indicador alcanzó su nivel más elevado del año y quedó cerca de superar la barrera de los 700 puntos.

El deterioro comenzó luego del mínimo registrado a principios de julio, cuando el riesgo país llegó a 403 puntos básicos. Desde entonces, el índice ha avanzado de manera sostenida en un contexto marcado por la menor demanda de activos argentinos, las ventas de fondos de inversión y el incremento de las coberturas mediante seguros contra un eventual incumplimiento.

Pese a la caída de los bonos, los mercados asignan una probabilidad prácticamente nula a que la Argentina enfrente dificultades para pagar sus vencimientos durante el próximo año. Los inversores consideran que el Gobierno podrá cumplir con sus compromisos, incluso si el país continúa sin acceso al financiamiento internacional.

Las principales dudas están concentradas en el período posterior a 2027. En este sentido, el mercado comenzó a reflejar una mayor preocupación por la capacidad de pago de la deuda a partir de 2028, cuando aumentan las necesidades financieras y podrían agravarse las restricciones para refinanciar los compromisos.

El rendimiento de algunos títulos también evidencia el mayor nivel de cautela entre los inversores. El bono soberano AO29, por ejemplo, ofrece actualmente una tasa superior al 10% anual, sobre el 8,5% que se había convalidado al momento de su emisión.

La baja se produjo incluso en una jornada relativamente favorable para Wall Street, siendo evidente que los bonos argentinos siguieron una dinámica propia y no lograron aprovechar la mejora de los mercados internacionales. En paralelo, las compras oficiales de deuda acumularon alrededor de 1.000 millones de dólares durante octubre, aproximadamente el triple de lo adquirido en todo el mes anterior.

Especialistas atribuyen parte del movimiento a factores técnicos y no necesariamente a un deterioro inmediato de las variables macroeconómicas. La menor participación de compradores locales, las operaciones de cobertura y las ventas de fondos contribuyeron a intensificar la presión sobre los precios y llevaron al riesgo país a sus máximos recientes.

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