Milei resiste una devaluación pese a la creciente presión de empresarios y acreedores

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El presidente Javier Milei ratificó su rechazo a una devaluación, en medio de una creciente discusión sobre el valor deldólar y la capacidad del programa económico para sostener la estabilidad cambiaria. Mientras el Gobierno defiende elesquema vigente, distintos sectores empresarios y financieros advierten sobre los problemas que genera la falta de divisasy la debilidad de la actividad económica.

La tensión responde a una dificultad central: la Argentina necesita dólares para atender la demanda del sector privado,acumular reservas y cumplir con los compromisos de deuda. Aunque las exportaciones muestran resultados elevados, esosingresos no alcanzan por sí solos para cubrir todas las necesidades de financiamiento.

En ese escenario, Milei salió a responder a quienes plantean que el tipo de cambio debería corregirse. Durante un discursoen Neuquén, defendió el desempeño de las exportaciones, el superávit fiscal y las compras de divisas realizadas por elBanco Central. También cuestionó a quienes reclaman una devaluación y sostuvo que esa medida implicaría una pérdidadel poder adquisitivo de los salarios.

Las diferencias sobre el rumbo cambiario

Uno de los planteos críticos provino del economista Joaquín Cottani, exintegrante del equipo económico del Gobierno. Elespecialista propuso avanzar hacia un mercado cambiario unificado y permitir una inflación temporalmente más alta, deentre el 3% y el 4% mensual, con el objetivo de recuperar competitividad y estimular la actividad.

Cottani mantiene coincidencias con el oficialismo en materia de disciplina fiscal y reformas estructurales, pero cuestionala estrategia monetaria y cambiaria del ministro de Economía, Luis Caputo.

La discusión también involucra a empresas que reclaman mejores condiciones para producir y exportar. Parte del sectorprivado considera que el tipo de cambio actual dificulta la competitividad de algunas actividades, mientras que otrosactores ponen el foco en las restricciones para acceder a divisas y girar utilidades al exterior.

Para el Gobierno, en cambio, una corrección brusca del dólar podría trasladarse rápidamente a los precios y poner enriesgo la desaceleración inflacionaria, uno de los principales objetivos de su programa económico.

Un equilibrio difícil entre inflación y crecimiento

La discusión cambiaria se desarrolla en un contexto de necesidades financieras importantes. La Argentina debe afrontarvencimientos de deuda y, al mismo tiempo, responder a la demanda de dólares de empresas y particulares.

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