Murió en Rosario la joven embarazada que había sido rociada con alcohol y prendida fuego por su pareja
Talía Liliana Baduna, de 29 años, murió después de permanecer diez días internada en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, tras haber sido rociada con alcohol y prendida fuego presuntamente por su pareja. El ataque ocurrió el lunes 12 de octubre, poco después de las 13, en una vivienda ubicada sobre pasaje Obligado al 400, en un sector del barrio Centro de esa ciudad santafesina.
De acuerdo con la investigación, Maximiliano Gabriel Castagnino, de 36 años, habría rociado con alcohol etílico el rostro, el pecho y los brazos de la joven, que se encontraba embarazada, y luego la habría incendiado utilizando un encendedor. Una vecina escuchó los pedidos de auxilio y, junto con otra persona, trasladó a la víctima en un automóvil hasta el hospital, situado a pocas cuadras del lugar.
Baduna sufrió quemaduras de gravedad en el tórax, los brazos, el rostro y los hombros, además de lesiones en las vías aéreas. Desde su ingreso permaneció internada en terapia intensiva, intubada y con asistencia mecánica respiratoria debido a la gravedad de su estado.
La joven cursaba un embarazo avanzado, por lo que los médicos debieron practicarle una cesárea de urgencia. El bebé nació con aproximadamente 33 semanas de gestación y continúa internado en la unidad de Neonatología, según se informó.
Castagnino había sido imputado el 16 de octubre por tentativa de femicidio y se encontraba bajo prisión preventiva hasta marzo del próximo año. El fiscal Franco Tassini sostuvo durante la audiencia que el ataque se produjo en un contexto de violencia de género sostenida durante, al menos, dos años, período en el que el acusado habría convivido con la víctima.
Tras la muerte de Baduna, el expediente será sometido a una nueva audiencia y la calificación legal podría agravarse. El cuerpo de la mujer fue trasladado al Instituto Médico Legal, donde se realizará la autopsia bajo el protocolo correspondiente a una investigación por femicidio.
Durante la audiencia imputativa, el acusado intentó desvincularse de la agresión. Según explicó el fiscal, Castagnino habría responsabilizado a la víctima y negado los hechos señalados por la investigación. La Justicia deberá ahora determinar las circunstancias exactas del ataque y la responsabilidad penal del detenido.
