AySA propone una reforma tarifaria con aumentos para casi dos millones de usuarios antes de su privatización

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AySA prevé modificar el esquema tarifario del servicio de agua y saneamiento antes de que la empresa pase a manos privadas el próximo 13 de noviembre. La propuesta contempla aumentos para casi dos millones de usuarios residenciales de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense, aunque también incluye reducciones para otro grupo de clientes.

El proyecto será tratado en una audiencia pública convocada por el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS). La iniciativa establece una suba promedio del 22,6% para aproximadamente seis de cada diez usuarios, además de las actualizaciones periódicas vinculadas con la inflación. El objetivo oficial es corregir las distorsiones acumuladas durante décadas en el sistema de cobro y generar recursos para ampliar la tarifa social.

Según la documentación presentada por la empresa, alrededor de dos millones de usuarios residenciales pagarían más luego de la modificación. En cambio, casi 684.000 hogares accederían a una reducción promedio del 14,7%, mientras que otros mantendrían sus valores actuales. En términos generales, el nuevo esquema alcanzaría a cerca del 60% de los usuarios con aumentos, a un 20% con bajas y al 20% restante sin cambios.

Para quienes recibirían incrementos, la factura mensual promedio pasaría de $29.116 a $35.710, lo que representa una diferencia de $6.594. En el grupo beneficiado por las reducciones, el monto promedio descendería de $27.889 a $23.798. Los valores fueron calculados a precios de septiembre de 2026 y no incluyen impuestos.

El principal cambio se concentra en los llamados coeficientes zonales, uno de los componentes utilizados para establecer el valor de las facturas. AySA propone reemplazar los 11 niveles vigentes, definidos en distintas etapas entre las décadas de 1960 y 1980, por cinco categorías elaboradas a partir de datos del Censo 2022 y de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec.

La aplicación del nuevo esquema sería gradual. Las reducciones se trasladarían de manera completa desde el primer mes, mientras que la eliminación del descuento del 15% para determinados usuarios se realizaría en tres etapas: primero quedaría en 10%, luego en 5% y finalmente desaparecería. Para los cargos derivados de la reclasificación, se prevé un límite de aumento del 5% mensual acumulativo, equivalente a aproximadamente un 4% sobre la factura total.

La propuesta también incorpora un recargo del 10% sobre el cargo variable de cloacas para los usuarios con medidor ubicados en el denominado Radio Antiguo, en concepto de servicio pluvial. El dinero adicional que surja de la reorganización tarifaria sería destinado a financiar la ampliación del programa de tarifa social.

La decisión final quedará en manos del ERAS, que deberá definir si aprueba los cambios, cuándo comenzarán a regir y bajo qué modalidad se implementarán. La audiencia pública no tendrá carácter vinculante, por lo que sus conclusiones funcionarán como un insumo para la resolución del organismo regulador.

El debate tarifario se produce en la etapa final del proceso de privatización de AySA. El Estado acordó la venta del 90% de las acciones por US$340,2 millones a un consorcio integrado por PHX, Rowing, Arcos Saneamento e Participações y Transclor. La reforma busca dejar establecido el esquema de ingresos de la compañía antes del traspaso al nuevo operador privado.

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