Se Copa Boca: 1-0 a San Pablo y define en Morumbí
Boca dio un paso clave en la Copa Sudamericana al vencer 1-0 a San Pablo en La Bombonera, en el duelo de ida de los cuartos de final. En una noche intensa, con clima de copa y un estadio colmado, el Xeneize hizo valer la localía y se quedó con una victoria corta en el marcador pero grande en la serie, que se definirá la próxima semana en el Morumbí. El gol, obra de Miguel Merentiel, le permitió a Boca irse ovacionado y con “media llave en el bolsillo”, aunque sabiendo que todavía queda un examen bravo en Brasil.
El partido, disputado este martes 8 de septiembre de 2026 a las 21.30 horas en el Alberto José Armando, tuvo todos los condimentos de una instancia decisiva: fricción, pierna fuerte, momentos de dominio alternado y la sensación permanente de que cualquier detalle podía inclinar la historia. Boca, empujado por su gente, salió decidido a imponer condiciones desde el arranque, con presión alta y mucha intensidad en la mitad de la cancha. San Pablo, fiel a su estilo, apostó a salir limpio desde el fondo, con línea de tres y carrileros largos, tratando de encontrar espacios a espaldas de los laterales xeneizes.
Arruabarrena plantó un Boca con Álvaro Montero en el arco; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco en la defensa; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Tomás Belmonte en el medio; Alan Velasco como enlace; y un doble nueve móvil con Miguel Merentiel y Sebastián Villa. La apuesta del técnico fue combinar la experiencia de Paredes en la conducción con la agresividad de Ascacíbar en la recuperación, más la llegada desde atrás de Belmonte y la velocidad de Velasco para conectar con los puntas. Del otro lado, Dorival Júnior dispuso a Rafael bajo los tres palos; Sabino, Robert Arboleda y Domingos Duarte en la zaga; Wendell y Lucas Ramón por las bandas; Marcos Antonio y Danielzinho en el eje; y un tridente ofensivo con Gustavo Santana, Artur y Jonathan Calleri, referencia central en el área.
El gol que marcó la diferencia llegó en el segundo tiempo, cuando el encuentro se había convertido en un duelo táctico y emocional, con pocas situaciones claras. Boca encontró la apertura tras una maniobra construida desde el medio: Paredes filtró un pase entre líneas, Velasco se desmarcó y habilitó a Merentiel, que definió con tranquilidad ante Rafael para el 1-0. La Bombonera explotó y el partido cambió de temperatura: San Pablo se vio obligado a adelantar líneas, mientras Boca se paró unos metros más atrás, buscando castigar de contra con la velocidad de Villa y los espacios que comenzaban a aparecer.
En el tramo final, el protagonismo quedó en manos de Álvaro Montero, que sostuvo la ventaja con varias intervenciones decisivas. El arquero colombiano respondió con seguridad en los centros y se mostró firme en los remates de media distancia de Marcos Antonio y Artur. Cada atajada fue celebrada como un gol por las tribunas, conscientes de que mantener el cero en el arco propio era tan valioso como haber convertido. Boca resistió con oficio, administró los tiempos y terminó consumando una victoria que lo deja bien posicionado para la revancha en el Morumbí, donde deberá confirmar lo construido en casa.
La serie se definirá el próximo martes en San Pablo, nuevamente a las 21.30 horas, en un escenario histórico que promete otra noche de alto voltaje. El ganador de esta llave se enfrentará en semifinales al que resulte victorioso del cruce entre Independiente Santa Fe y Vasco da Gama, que igualaron 0-0 en la ida disputada en Colombia. Con esta ventaja mínima pero significativa, Boca viajará a Brasil con la ilusión renovada, consciente de que dio el primer golpe, pero también de que aún queda un capítulo por escribir en esta historia copera que lo vuelve a colocar en el centro de la escena continental.
