Diputados enfrenta una sesión decisiva mientras el Gobierno busca asegurar el respaldo de sus aliados
El Gobierno enfrenta una jornada decisiva en la Cámara de Diputados, donde la oposición buscará reunir el quórum necesario para debatir la derogación del DNU 70/2023. La norma, considerada central por la administración de Javier Milei, incluye entre sus disposiciones la eliminación de la Ley de Tierras y es cuestionada por Unión por la Patria, la Coalición Cívica y otros bloques opositores.
En La Libertad Avanza calculan que existe alrededor de un 80% de posibilidades de que la oposición no consiga abrir la sesión. Sin embargo, en la Casa Rosada evitan dar el resultado por asegurado y mantienen negociaciones hasta último momento con los bloques aliados y los gobernadores que podrían inclinar la votación.
El principal desafío opositor consiste en alcanzar los 129 diputados presentes. La convocatoria reúne inicialmente a representantes de Unión por la Patria, sectores de Provincias Unidas, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica y otros espacios provinciales. A ese número podrían sumarse legisladores de Misiones, Córdoba, Catamarca y Salta, aunque sus posiciones todavía no están completamente definidas.
Del otro lado, el oficialismo también trabaja para sostener una base cercana a los 120 votos, integrada por La Libertad Avanza, el PRO, sectores de la UCR, el MID y fuerzas provinciales. La atención está puesta especialmente en los bloques Independencia, Elijo Catamarca y Argentina Federal, cuyos diputados responden a los gobernadores de Tucumán, Catamarca y Salta.
Como parte de la estrategia para desactivar la sesión, el Gobierno acordó con sus aliados restablecer límites a la venta de tierras a extranjeros. La modificación será incorporada al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que se debatirá el 21 de octubre, una iniciativa que busca ofrecer una alternativa a quienes rechazan ese aspecto del DNU, pero no pretenden votar por la derogación completa del decreto.
La incertidumbre parlamentaria también obligó al oficialismo a suspender o dejar en pausa algunas actividades políticas, entre ellas la reunión periódica con el PRO. Las conversaciones entre ambas fuerzas continúan atravesadas por diferencias sobre la agenda legislativa y por la futura reforma política, prevista para fines de octubre.
El debate sobre el DNU se superpone además con otros proyectos prioritarios para el Gobierno, como el Presupuesto 2027 y la reforma electoral. Para avanzar con esas iniciativas, la administración libertaria necesita conservar el respaldo de los mismos aliados que hoy intenta convencer para impedir que la oposición alcance el quórum.
La sesión también incluiría el tratamiento de la emergencia en discapacidad y propuestas destinadas a aliviar el endeudamiento de las familias. En los últimos días, el oficialismo modificó su postura sobre el área de discapacidad y anticipó que eliminará del proyecto presupuestario los artículos que generaban mayor rechazo, al tiempo que presentó una iniciativa propia sobre el tema. El resultado de la jornada dependerá, finalmente, de la asistencia de los bloques provinciales y de acuerdos que todavía permanecen abiertos.
