La mamá del adolescente baleado en un colegio de González Catán no puede creer que el atacante haya sido su amigo

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La madre del adolescente que fue baleado por un compañero dentro de una escuela de González Catán rompió el silencio y contó cómo atraviesa la familia las horas posteriores al violento episodio. El joven, de 18 años, recibió impactos de bala en el abdomen y en uno de sus brazos, fue intervenido quirúrgicamente y permanece fuera de peligro.

El hecho ocurrió el miércoles en la Escuela N.º 58 Independencia Argentina, ubicada en Villa Dorrego, partido de La Matanza. Según las primeras informaciones, los disparos se produjeron en uno de los baños del establecimiento y el presunto autor fue un alumno de 17 años, que quedó detenido.

Sandra, la madre de la víctima, explicó que recibió un llamado mientras se encontraba trabajando. En un primer momento, le dijeron que su hijo había tenido un accidente y pensó que podía haberse lastimado durante una actividad física. Sin embargo, la noticia de que le habían disparado la dejó en estado de shock.

«Gracias a Dios lo operaron, le extrajeron la bala. Está dolorido, pero fuera de peligro», contó la mujer al referirse a la evolución del adolescente, que fue trasladado de urgencia al Hospital Simplemente Evita después de recibir las primeras atenciones en la escuela.

Al reconstruir lo sucedido, Sandra explicó que su hijo le contó que el otro estudiante tenía un arma y que habría comenzado a mostrársela a otros chicos. Según ese relato, el adolescente habría apuntado en distintas direcciones hasta que se produjo el disparo que terminó hiriendo a la víctima.

La madre también rechazó las versiones que circularon sobre un supuesto robo y aseguró que su hijo nunca había tenido problemas con otros estudiantes. Además, manifestó su desconcierto por el vínculo que existía entre ambos jóvenes. Según contó, habían sido amigos tiempo atrás, aunque ella desconocía cómo era su relación en la actualidad.

Mientras el adolescente continúa recuperándose, la investigación judicial busca establecer cómo llegó el arma de fuego al establecimiento educativo y cuáles fueron las circunstancias exactas en las que se produjo el disparo. El alumno de 17 años quedó a disposición de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades correspondientes.

El caso volvió a poner en el centro de la discusión la presencia de armas en ámbitos escolares y la necesidad de esclarecer cómo pudo ocurrir un episodio de estas características dentro de una institución educativa.

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